
martes, 24 de enero de 2012
Libertad para Morgan: porque siempre vale más el dinero que la vida.

Morgan es una Orca de 4 años quien fue encontrada en junio de 2010, en el mar de Waden, Holanda, herida y muy debilitada. Fue rescatada y enviada al delfinario local de Harderwijk, en donde se recuperó y tiempo después fue exhibida al público en el zoológico Loro Parque de Tenerife para que viviera en cautiverio.
Un grupo de científicos e investigadores especialistas en cetáceos están hoy juntos para que Morgan sea liberada y transferida a su hábitat natural junto con su familia. Según los expertos el que Morgan esté en este parque acuático es un grave riesgo para la salud y bienestar de la orca, ya que al estar en cautiverio se reduce su tasa de supervivencia de 50 años a tal solo 8. Su éxito reproductivo merma considerablemente y el estrés puede conducir a la agresión hacia sus pares y entrenadores, causándole graves enfermedades e incluso la muerte, explica el grupo Actuable en su artículo.
Es muy cruel que animales como Morgan tengan que vivir encerradas en una piscina artificial, sin la libertad como nació y sin la posibilidad de reunirse con su familia. El cambio en su estilo de vida es fatal y complicado para su subsistencia. Muchos animales como Morgan lo viven a diario y son a muy pocos los que les importa, ya que como es costumbre, vale más el dinero que se pueda ganar que la vida que se pueda salvar.
Ayuda a firmar aquí y aporta tu granito de arena a que esta realidad con los animales cambie: http://actuable.es/peticiones/peticinn-libertad-la-orca-morgan
miércoles, 27 de abril de 2011
Radioactividad en el mar para mejorar las condiciones de Fukushima
Tras el desastre ocurrido el 11 de marzo en el Noroeste de Japón y el accidente nuclear ocurrido posteriormente, este país está generando un impacto medioambiental al verter más de 11.500 toneladas de agua débilmente radioactiva al Océano Pacífico.
Los últimos reportes afirman que el fin de este hecho es el de reparar los circuitos de enfriamiento de los reactores de la central nuclear de Fukushima y así evitar un desastre peor del que ocurrió en 1986 en Chernóbil, en el cual uno de los reactores explotó, expulsando productos radiactivos a más de 1.200 metros de altura, exponiendo a la mayoría de los países europeos y dejando a más de 4.000 muertos.
El portavoz del propietario de la central, Tokyo Electric Power (TEPCO), aseguró al Tiempo.com, que esos vertidos, los cuales se llevarán a cabo durante cinco días, no tendrán consecuencias para la salud humana. Sin embargo, no todos opinan lo mismo al respecto, muchos saben y conocen los efectos que esto podría traer al medio ambiente, a las especies marinas y sobre todo a los seres humanos.
En el núcleo de un reactor nuclear existen más de 60 contaminantes radiactivos, entre ellos, los que mayores consecuencias tendrían sobre el medio ambiente serían el yodo, el estroncio y el cesio. El primero, tal y como lo aseguró el radiobiólogo Eduardo Rodríguez-Farré para el medio peruano RPP, deja mutaciones en los genes, a partir de las cuales se puede desarrollar luego el cáncer de tiroides. El segundo contaminante se acumula en los huesos por mínimo durante 30 años, irradiando el organismo durante todo ese tiempo; mientras que el tercero queda acumulado en los músculos del cuerpo.
La radioactividad que se presenta en el agua es mayor a la que se permite legalmente en Japón, es por ello que se prohíbe consumir agua de la llave, productos como la leche y otros alimentos que están fuertemente contaminados y podrían poner en riesgo la salud de sus habitantes.
A pesar de esto, países como Brasil, seguirá importando alimentos de Japón, ya que la Agencia brasileña de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), asegura que solo se traen del país asiático alimentos envasados, y estos no han sido afectados por la crisis nuclear. Por otro lado, Estados Unidos sí ha adoptado medidas de seguridad y se ha abstenido en importar alimentos como la leche, algunas verduras y frutas, que aseguraron estar contaminados, y que podrían afectar la salud de la población de su país.
No obstante, Brasil y Estados Unidos no están tan cerca al país nipón como si lo está China, que últimamente afirmó estar siendo afectada por la radioactividad procedente de Japón en la atmósfera. Las autoridades, ya habían detectado bajos niveles de yodo 131 radiactivo originado en Fukushima, pero han encontrado ahora pequeñas cantidades de cesio 137 y 134, también proveniente de la misma planta nuclear.
Las fugas radioactivas no solo afectarán en un futuro a Japón, sino al mundo entero. Muchos expertos aseguran en los medios que esto no traerá consecuencias negativas para la población global, pero la realidad que se vive es otra. El hecho de no poder consumir agua potable y algunos alimentos que vienen de la tierra para la supervivencia del hombre, es un suceso importante y de profunda gravedad.
Detener los escapes de radioactividad tardará varios meses, según el gobierno Japonés. Sin embargo, la contaminación nuclear que éstos emiten, después de un tiempo se irá depositando en el suelo y en el mar, y se incorporará a la cadena trófica de los peces, del resto de animales y de las plantas.
Este proceso va pasando de un ser vivo a otro y va siendo cada vez peor. Un ejemplo de ello es el de los miles de renos que hubo que sacrificar en el Ártico tras Chernóbil, porque estaban absolutamente contaminados a través de las plantas y hongos que habían ingerido.
Poder conocer todas estas terribles consecuencias, ha llevado a Japón a pedir ayuda a Rusia, potencia nuclear, para poner fin a la crisis que se vive en el país desde el mes de marzo. Pidió que le envíe un barco especial de tratamiento de radiación usado en submarinos atómicos para poder contener este trance.
El poder japonés se ha visto en fuertes aprietos al no poder controlar esta problemática tan grande después de lo ocurrido en Ucrania. Su gran economía no puede evitar el gran impacto medioambiental que le está ocasionando al mundo entero. La contaminación de una fuente de vida tan importante como la es el agua, es un aspecto que no se puede dejar pasar por alto, y que sí tiene consecuencias negativas para la salud de la humanidad y para la vida animal.
lunes, 17 de enero de 2011
Quietud de la naturaleza
Two Fifty Three Kelvin from Bart van der Gaag on Vimeo.
Espero que lo disfruten!
lunes, 6 de diciembre de 2010
¿Un perro sería un buen regalo de navidad? Piénsalo!
Una de las nuevas formas de abandono animal es la adquisición impulsiva de mascotas en navidad. Todo aquel que regale o quiera tener en este fin de año un nuevo miembro en su familia, tiene que saber que éste es un ser que necesita de cuidados, alimentación, higiene y sobre todo de mucho amor.
Año tras año son miles de perros y gatos arrojados a la calle porque sus dueños deciden no tenerlos dentro de sus hogares ya sea porque no tienen dinero para su alimentación, porque el animal se enfermó y los gastos médicos son bastante altos o, porque sencillamente se cansaron de él y la opción más sencilla es la de botarlo.
Pero lo que estas personas no saben es que no todos corren con un la misma suerte, como lo decía antes, muchos de ellos pueden ser recogidos por fundaciones y ser dados en adopción, ser ejecutados o sencillamente morir en la calle por falta de alimento, pena moral o por cualquier accidente.
Por estas razones es que la nueva publicidad que está haciendo COMCEL es un gran problema para aquellos que defendemos la vida animal, velamos por sus derechos y luchamos por lograr mejores condiciones para ellos.

Aquí el punto es entender que los perros no son un objeto, son seres vivos como cualquier otro que nace, se reproduce y muere. Al querer regalar uno de ellos por la compra de un celular, es un asunto que nos hace ver que la vida de los animales para los trabajadores de COMCEL es trivial y un gran negocio.
A pesar de que la PETA en esta semana se dirigió respetuosamente a la empresa COMCEL para detener la rifa de cachorros, pero ésta última no ha dado ninguna respuesta. Es por esto que de aquí al 15 de enero, el día en que termina la promoción, significará una lucha constante para poner fin, de cualquier manera, con este acto poco ético.
Regalar animales como premio conlleva a grandes problemas para los animales y para las familias que los reciben. Anualmente el Gobierno Colombiano invierte millones de pesos para que se pueda realizar la eutanacia de un alto número de perros y gatos abandonados en las calles de nuestro país. ¿No creen que este dinero se podría usar de otra forma?. Hay que tomar un poquito más de conciencia, y entender que esto es un problema que se vive a diario y que debemos solucionarlo entre todos.
Para aquellos que quieran conocer un poco más de lo que está vendiendo COMCEL pueden verlo en el siguiente link: http://www.comcel.com/1196/8538/lg-ganat
martes, 16 de noviembre de 2010
Fábrica de cachorros...
Al comprar perros en tiendas, no estás salvando un perro... estás contribuyendo al problema. Adoptarlos es la única solución para frenar con este negocio cruel y despreciable.
sábado, 13 de noviembre de 2010
El agua no es negociable, la vida tampoco lo es.
Este Video muestra la realidad que se vive en Colombia actualmente. Los invito a participar y a trabajar juntos por el agua de nuestro país.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Vida de perros

Son muchos los perros que habitan las calles de la ciudad de Bogotá. Perros de todos los tamaños, colores y hasta de diferentes razas, unas puras y otras no tanto. Sin embargo, es la suerte de estos animales la que muchos colombianos desconocen y no saben a dónde van a parar.
Cuando no son recogidos voluntariamente de la calle por una familia o persona que los quiera tener en sus casas, son llevados por camiones al Centro de Zoonosis de Bogotá. Existen distintos caminos que los perros encuentran al llegar a este lugar, uno de ellos es la adopción, el otro es la ejecución y por último el traslado a una institución académica que trabaje con animales. La suerte se define según las condiciones en las que se encuentre éste.
El de llevar a los perros a diferentes universidades de la ciudad, se hace con el fin de que los estudiantes de veterinaria puedan hacer sus prácticas con ellos. Primero los examinan, segundo, los duermen para revisarlos con más detalle y después le realizan una operación. Este es el procedimiento que normalmente hacen cuando llega el perro a la institución. Sin embargo, como ellos no son expertos en el tema, dejar vivo al animal con una cirugía mal hecha, sería muy cruel, así que en un último paso, les aplican la eutanasia.
“Lo que se hace es traer a los cadáveres para organizar las necropsias y así los estudiantes entrenan en patología y en diagnóstico con ellos. Otro caso podría ser el de trasladar a los pacientes vivos para hacer las prácticas de cirugía, en las cuales los perros se encuentran bajo anestesia”, cuenta José Luis Granados, médico veterinario de la universidad Nacional.
La clínica veterinaria de esta universidad recibe aproximadamente entre diez a doce perros por semana.
No obstante, no son todos los perros recogidos en la calle los que se dirigen a las universidades de la ciudad, algunos son llevados directamente al Centro de Zoonosis para sacrificarlos y esto se hace cuando el animal es agresivo, está enfermo o fue atropellado y no se tiene otro camino.
Los que son llevados al Centro de Zoonosis, pero no cumplen con las condiciones nombradas anteriormente, se dejan dentro de jaulas esperando por unos días a que los adopten y si no llega a ser así, son ejecutados.
“Los perros que son abandonados, que son sanos, no tienen rabia y los han dejado allá, nosotros los mostramos para que sean dados en adopción. Como voluntarios, damos un trato distinto a los animales a diferencia del que tienen los funcionarios del Centro de Zoonosis porque ellos están ahí únicamente para sacrificarlos. A ellos no les importa su cuidado”. Asegura Andrea Barragán, voluntaria del grupo “salva a un amigo” dentro del Centro de Zoonosis.
A diferencia de estos perros que viven en la calle, en la ciudad existen otros que nacen para ser un poco más privilegiados. Cuentan con alguien que los consiente e invierte en su felicidad.
Un ejemplo de los lujosos cuidados que dan muchos dueños a sus mascotas, está ubicado en el Municipio de Chía, donde existe un Spa para perros llamado “Los perros de Edgar”.
Este lugar tiene un área de 4100 metros e incluye: Piscina, jacuzzi, escuela de adiestramiento, recreación, peluquería y guardería. En conclusión, cumple con todo lo que una persona desea para su mascota.
“llevamos 16 años trabajando para aquellas personas que no están todo el tiempo en sus casas y tienen la posibilidad de mandarnos a su mascota para que no se sienta solo y estresado. Aquí viene especialmente a divertirse y a aprender”, asegura Georgina Garzón, Directora del Spa.
Otro ejemplo de un cuidado, no tan lujoso como el anterior, pero sí de mucho amor y preocupación por los animales, es la historia de Luis Ángel Escalante, un peruano que vive en Bogotá desde hace dos años, quien recogió a su perra Rita de la calle y que días después fue capaz de defenderla a capa y espada de los carros de la perrera que se disponían a llevársela.
“Rita no tenía un collar puesto porque cuando la recogí tenía una herida en el cuello y si se lo colocaba sangraba. Al ver que estos señores, además, de tirarle una red a mi perra, le ponían una especie de gancho que la agarraba fuertemente del cuello, haciéndola llorar, no aguanté más y empujé al señor para que la soltara”. Cuenta Escalante.

Estas tres historias tienen algo en común y es el hecho de que muchas personas no caen en cuenta que el problema radica en ellas mismas. Aquellos que compran un perro y después de un tiempo se aburren y lo botan a la calle, o cuando el perro se enferma y también buscan la manera de deshacerse de él. Personas que ponen a sus perras a tener crías constantemente con el ánimo de enriquecerse y sin importarles lo que pueda pasar con los cachorros vendiéndoselos al mejor postor. Hay que tomar conciencia de que el control animal en Bogotá nos debe importar a todos y no sólo a unos cuantos.
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